El Marketing Emocional: Llegar al corazón de tus clientes.

El Marketing Emocional: Llegar al corazón de tus clientes.

El mundo de la publicidad y el marketing ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Atrás ha quedado aquel periodo en que la cuestión trataba tan solo de identificar las necesidades de los potenciales clientes e intentar satisfacerlas. Ahora se ha llegado más allá y ahí entra en juego el marketing emocional.  Es decir, lo que se vende son sensaciones, son emociones. Es el sentir que comprando algo, contratando un servicio, viajando a algún destino vamos a generar algo en nuestro interior que nos hará sentir bien. Pero no es solo el hecho de la adquisición por sí misma, sino el pensarlo, el imaginarse con ello.

Qué es el marketing emocional

Como decíamos, el marketing emocional o neuromarketing se enfoca a las emociones, a las sensaciones. Es una forma de crear expectativas y de relacionar una marca, un producto, un servicio, con ciertas cualidades e incluso con determinados estados de ánimo. El estudio sobre las emociones humanas viene desde tiempos inmemoriales. Todas las culturas las han reconocido y las han intentado desarrollar y explotar en cierta medida. Ya se hacía en las pinturas rupestres, lo continuaron los griegos con sus templos, los aztecas, los cristianos con sus catedrales y pinturas y así sucesivamente. Ahora, el mundo de la publicidad y del marketing se encarga de continuarlo, aunque enfocado a cosas, productos o servicios que son susceptibles de ser comprados y vendidos.

Redes sociales para impulsar emociones

En todo esto las redes sociales tienen mucho que ver. El marketing emocional se expande por ellas mediante vídeos virales, con fotografías que llaman la atención e invitan a ser compartidas. Sí, porque este tipo de neuromarketing tiene también mucho de inbound marketing. Es decir, con aquellas técnicas no intrusivas que pretenden crear valor añadido en los potenciales clientes. Aquí, ese valor sería la emoción, el sentirse bien, el imaginarse más feliz con ese nuevo móvil, con ese viaje a las Bahamas o con ese piso en primera línea de mar.

Otros que tienen mucho que decir en todo este proceso de marketing emocional son los influencers. Ellos se encargan de comentar productos, de hablar sobre experiencias vividas y de decantar las voluntades y las expectativas de sus seguidores hacia determinados lugares. Hay algunos que ya cuentan con miles o millones de fans y sus vídeos, sus comentarios, sus recomendaciones tienen, por tanto, gran repercusión.

Diferenciarse de la competencia con el Neuromarketing

Otro motivo para apostar por este tipo de marketing centrado en las emociones es para diferenciarse de los competidores. En un mundo cada vez más global y competitivo resulta complicado a veces ofrecer productos realmente diferentes o únicos. Pero sí podemos crear expectativas, apelar a los deseos y a los anhelos de la gente y pensar campañas que llamen la atención y que les motiven a la acción.

 

Liliana Salazar Sáenz

Administradora de Empresas, Especialista en Gerencia Internacional y Finanzas. Con más de 20 años de experiencia en diferentes industrias, emprendedora en varios países y apasionada del mundo del Marketing Digital.


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